J'accuse y la muerte al autor...
Roman Polanski ya es prácticamente persona no-grata. Su nombre lleva consigo la polémica hasta sus crímenes sexuales (algunos no procesados legalmente). Este año (2020) fue premiado en los premios César en Francia, mientras una horda rechazaba la decisión de la Academia Francesa, por su último largometraje titulado "J'accuse" (el acusado y el espía, 2019). Dicho evento volvió a traer el tan popular debate si debemos separar al hombre de la obra o no. Los argumentos en contra son numerosos, en principio consumir y admirar una obra por un autor cuestionable es aplaudirle sus actos criminales. Darle el premio a Polanski es premiar la pedofilia, según los detractores de la separación. Mi perspectiva premia la libertad, es decir, si alguien quiere consumir, mirar, leer algo hecho por un autor repudiado puede hacerlo. Ignorar que están creando cosas interesantes a analizar nos limita a una sola visión. Por ejemplo, no podemos separar a Polanski de J'acc...